Si en sociedades que han enfrentrado problemas de integración racial en el pasado se habla de una sociedad postracial cuando, en teoría, los prejuicios y la discrimación entre razas desaparecen, me pregunto si se puede empezar a aplicar ya ese concepto en una sociedad post-heterosexista, o post-subcultura gay, o más bien post-ambas.
No hay que caer tan fácilmente en esa afirmación, sobre todo cuando el mismo concepto de sociedad postracial tiene sus escépticos, como en el caso de Estados Unidos, donde muchos aún cren que la raza sigue siendo un asunto bastante importante. Sin embargo, la posibilidad de empezar a hablar de una sociedad post-subcultura gay se me hace evidente, cuando, por ejemplo, un tipo a todas luces heterosexual explica que no le interesa siquiera negar que es gay, pues cree que el hecho de molestarse en negarlo puede hacer aparentar que hay algo de malo en serlo, que la vida privada es eso, privada, y que los rumores de ser gay no le hacen daño a nadie. En otras palabras, donde ser o no ser gay es un asunto meramente trivial que no debría generar la mínima polémica.
La "normalización" de las relaciones entre personas del mismo sexo, cuando son reconocidas por el Estado, va definitivamente dirigida hacia esa sociedad que ha superado la división por orientación sexual, donde todas las parejas caben dentro del mismo marco jurídico.
Un concepto talvez aún temprano para usarlo expeditamente, pero que sin duda ha empezado a mostrar signos y a tomar una dirección y un ritmo de evolución bastante claros.
0 comments:
Publicar un comentario en la entrada